martes, 11 de diciembre de 2012

ANTONIO PORCHIA



VOCES

Situado en alguna nebulosa lejana hago lo que hago,
para que el universal equilibrio de que soy parte
no pierda el equilibrio.


Mi pobreza no es total: falto yo.


Vengo de morirme, no de haber nacido.
De haber nacido me voy.


Una cosa sana no respira.


A veces estoy como en un infierno y no me lamento.
No encuentro de qué lamentarme.


Quien conserva su cabeza de niño,
conserva su cabeza.


Pueden en mí, más que todos los infinitos,
mis tres o cuatro costumbres inocentes


La confesión de uno humilla a todos.


Quien dice la verdad, casi no dice nada.


Hay caídos que no se levantan para no volver a caer.


Todo lo que cambia, donde cambia, deja detrás de sí un abismo.


1 comentario:

  1. chanfle! con este poeta.....-Quien dice la Verdad,casi no dice nada-......pues si,se calla.

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